Archive for the ‘fútbol’ Category

Las fechas del alirón

Los blancos, campeones si ganan al Sevilla y el Barça cae en Vallecas. Si hacen pleno en estas cuatro jornadas, firmarán un récord de 100 puntos. Leer



Duelo de leyendas

Juventus y Roma, con Del Piero y Totti, como protagonistas se ven las caras este domingo en la jornada 34 de la liga italiana. Leer



Drogba, baja contra al Arsenal, duda ante el Barça

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Alexis, con cojera por un golpe, duda para el Clásico

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Bielsa sobre YPF: Celebro que mi país haya recuperado una fuente importante

Un periodista le preguntó sobre la empresa petrolera y, aunque en principio prefirió no responder, ante su insistencia el técnico contestó un tanto irritado. Leer



Del Bosque anuncia su renovación

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Revolcón al Valencia en Cornellá

Cristian Gómez, Verdú, Álvaro y Kalu Uche firmaron la goleada 'periquita' en casa. LeerEscuchar


Italia investigará el retraso en el socorro a Morosini

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Cuenca, un peón que gana partidas

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En manos de Howard Webb

El árbitro inglés que pitó en la final del Mundial entre España y Holanda dirigirá el partido de ida en Múnich. Leer



Platini califica de bandidos a los hoteleros ucranianos

"Espero que se respeten los contratos, en caso contrario la gente no va a venir", afirma. LeerEscuchar


Álvaro Cervera, técnico del Racing, hospitalizado

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Ahora soy menos egoísta

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Messi vs. Cristiano, Alien vs. Predator

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Ivanovic no escapa al vídeo

El serbio, sancionado con tres partidos, tras golpear a Maloney, centrocampista del Wigan. Leer



Anelka, en el campo y en el banquillo

El delantero ayudará en el banquillo del Shanghai Shenhua tras el despido de los tres asistentes de Jean Tigana. Leer



Noventa minutos para dormir a un punto

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Un Madrid-Barça a la alemana

La renovación de Götze y el fichaje de Reus hablan del rival presente y futuro del poderoso Bayern. Leer



El pique entre Cristiano y Messi es una barbaridad

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Bayern y Borussia se citan en Dortmund

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Un Arsenal de ballet

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Raúl admite que el Schalke 04 tiene pocas opciones de eliminar al Athletic

Ha sido recibido con entusiasmo en Bilbao con gritos de ‘Raúl, selección’ y pancartas y camisetas con su nombre. Leer

“En el parking del Camp Nou fui extremadamente educado”

Con la Champions a la vuelta de la esquina (el próximo martes en Moscú contra el CSKA) termina el descanso entre semana del Madrid. Desde que los blancos fueron eliminados en Copa por el Barcelona el 25 de enero, habían dejado de jugar cada tres días. Vuelve ahora la “rutina” y la “tensión” de la competición europea pero José Mourinho asegura que no hará rotaciones. “No es momento para rotar porque no estamos en periodo de acumulación”, dijo.

Vuelve la rutina europea pero sigue coleando la Copa. Primero por el debate sobre la sede de la final –“no es problema mío, este año no tengo nada que ver con ese tema”, dijo- y luego por el último episodio que protagonizó Mou en esa competición. Su famosa imagen en el aparcamiento del Camp Nou esperando al árbitro, Fernando Teixeira Vitienes. Según los testigos y según confirmó luego el portavoz de Mourinho en Twitter, el técnico se dirigió al colegiado diciéndole: “Artista, jodes a quien trabaja y no respetas a los profesionales serios. Ahora te irás a fumar un puro, sinvergüenza”.

Nadie pudo preguntar a Mou por esa escena de finales de enero porque el técnico no apareció en sala de prensa hasta la semana pasada ¿Deteriora su imagen lo del parking del Camp Nou?, le preguntaron en Valdebebas. “No. He sido muy educado y tranquilo en función de lo que había pasado antes [tras el partido llegó a decir en sala de prensa que era imposible ganar en el estadio culé] y mi orgullo dice lo mismo: haber sido extremadamente educado con el árbitro Teixeira Vitienes”, contestó. Parece haberse olvidado que, además de esperar a un colegiado en un parking, le llamó sinvergüenza y le acusó de “joder” a unos profesionales.

A Mourinho también le preguntaron si el banquillo del Madrid, comparado con todos los que había conocido, es el que más desgasta. “A mí entrenar no me desgasta. Lo que me desgasta es no entrenar. Por eso los meses que más me costaron fueron los de 2007 en los que estuve fuera del fútbol [después de que Abramovich prescindiera de él en el Chelsea en septiembre de 2007 y antes de fichar por el Inter en verano de 2008]”.

No quiso responder cuando le preguntaron si el próximo año seguirá en el banquillo del Madrid. “Ese tema está zanjado desde la semana pasada cuando dije que no iba a hablar del tema”. Mañana le espera el Racing, con un Angel di María ya recuperado, con la vuelta de Marcelo y con las bajas de Arbeloa –por sanción- y Lass y Altintop (las otras dos opciones para el lateral derecho, además de Sergio Ramos) lesionados.

Dice Mourinho que ni ve posible llegar al Camp Nou como campeón de Liga (el fin de semana del 20 de abril) ni piensa “en tonterías de esas”. “A mí me gustaría ganar el campeonato mañana pero no es posible y pienso que tampoco es posible ganarlo antes de llegar al Camp Nou. La gente que nos criticaba antes es la misma que ahora dice estas tonterías de que le vamos a sacar 15 puntos de ventaja al Barcelona. A mí me vale con uno”, comentó. “Sigo emocionalmente controlado, igual que hace algunas semanas. No buscamos récords, no buscamos alirón en el Camp Nou, no buscamos pasillos ni ninguna de estas tonterías. Solo buscamos ganar partidos y llegar al final por delante”.

Jonas doma al Stoke

Frente a los esperados bombardeos del Stoke, el Valencia respondió con la seguridad aérea de Guaita, la pausa de Jonas y un misil inesperado de Topal. Suficiente para subrayar el abismo que separa a los dos equipos. La distancia entre el fútbol primitivo y el actual. Eliminatoria encarrilada para el conjunto de Unai Emery, fortalecido por haber superado esta prueba de carácter sin demasiado desgaste para visitar el domingo al Barça.

En una temporada llena de sombras, pasando más tiempo en la grada o el banquillo que en el campo, Topal vivió un instante de exaltación abrazado por sus compañeros poco después de marcar uno de los goles de su carrera: un trallazo desde 35 metros que fue levantándose hasta entrar por la escuadra derecha.

En su segundo ejercicio en Mestalla, el mediocentro turco, de 26 años, pagaba el precio a su timidez en el vestuario, donde apenas se comunicaba por sus dificultades en español. Para combatir ese aislamiento, el presidente, Manuel Llorente, cenó con él esta semana tratando de levantarle el ánimo y que volviera a ser el del curso pasado: agresivo, muy poderoso físicamente y con mucha tranquilidad para pasar el cuero. El golazo le devolvió toda la confianza y rebañó un balón en la salida a la contra del Stoke en el último suspiro de la primera parte, señal de que volvía a sentirse importante para el grupo.

El Valencia cuajó un primer tiempo notable. Impulsado por los puños de Guaita, de capitán, impecable en cuantos despejes le exigieron las torres del Stoke, especialmente peligroso en los córners y los saques de banda de Delap. Pero, ante el fútbol directo del cuadro de Tony Pulis, el Valencia se echó en brazos de Jonas, que cantó una nana deliciosa, tarareándola con Feghouli y Piatti. Entre los tres mimaron un balón tan violentado por los pelotazos locales.

Unas rayas verticales junto a la banda eran las cicatrices marcadas por la UEFA, que había exigido al Stoke la ampliación de varios metros por banda respecto al escenario de la Premier Esos metros de más favorecían el juego asociativo del Valencia. Desde la posición de segunda punta, Piatti se sintió encantado imponiendo su velocidad diabólica, salvando los hachazos de la zaga. Fue una liebre que se escabullía entre las piernas rivales.

Tanto en los córners como en los saques de banda de Delap, a Dealbert le tocó bailar con la más fea: Crouch. El gigante inglés no solo sacaba una cabeza al central,sino que se apoyaba en su espalda en cada salto con el permiso del árbitro. Dealbert, como siempre, cumplió con creces.

Cansado Jonas, el Valencia perdió el control tras el descanso, dejándose mecer por el Stoke.Emery consultó con su segundo, Juan Carlos Carcedo, cómo recuperarlo. Lo hizo Tino Costa con la circulación del balón y propiciando una contra rapidísima de Mathieu coronada con un disparo al palo de Feghouli. Ante las dudas, Guaita siguió mandando en su área, mostrando la enorme dimensión de sus brazos y la serenidad para salir a por la pelota en el momento adecuado. Ante eso y la figura de Jonas, el Britannia enmudeció.

Del Bosque: “La obsesión táctica infravalora al jugador”

El seleccionador español ha charlado con los lectores de EL PAÍS. La entrevista coincide con la renovación de la sección de Deportes del periódico en la web

El Ahtletic y sus dos caras

Ni el frío —menor del esperado—, ni la nieve —un saludo para el inicio—, ni la hierba artificial —mejor de lo previsto—, le robaron las ideas al Athletic. Ni el estilo. Allí, en el antiguo estadio Lenin de Moscú, dio el Athletic más taconazos que en sus últimos 50 años de historia. O más. Y el gol fue un ejercicio de precisión más propio de un estadio en mayo con el césped cortado a tijera, hierbajo a hierbajo. Por allí, bailando sobre la nieve, circuló Susaeta más de 70 metros, quitándose defensas de en medio hasta asistir a Muniain, para que golpease a la red, un poco mordida y con el susto del toquecito del portero. Fue un bellísimo gol, un heredero de una jugada anterior, a los 10 minutos de partido, en la que tres jugadores del Athletic jugaron al primer toque, dos de ellos de tacón, tocando y yéndose hasta el centro final que, extrañamente, malgastó Llorente.

El Lokomotiv es Caicedo y Maicon, dos tipos potentes y duros, cuya misión es aprovechar cada balón olvidándose de los compañeros que les cubren las espaldas. La ayuda es de Yanbaev, un lateral ofensivo. Ambos le amargaron la noche a la defensa y particularmente al joven Aurtenetxe, incapaz de controlar a semejantes torpedos. Tan confundido estaba que cometió un penalti infantil sobre Caicedo que valió algo más que un gol. Ahí despareció el equipo de Bielsa, habituado a mostrar dos caras a poco que le asuste el contrario. Y la sonrisa de la primera mitad, primorosa, un ejercicio de calidad solo contestada por su imprecisión en el remate, se convirtió en en la mueca de un dolor de estómago en la segunda. Dos equipos y dos resultados, sobre todo cuando.

Amorebieta quiso hartarse de balón en un despeje y golpeó al aire de Moscú. Caicedo, la puso en la red. Curioso: un ecuatoriano y un brasileño, bajo la nieve, tumbaron al Athletic, Y el portero, brasileño, genial, en manga corta. Fútbol global.

Villar, presidente ‘eterno’

La Asamblea general de la Federación de fútbol ha decidido reelegir a Ángel María Villar como su presidente, por lo que el exfutbolista, que era el único candidato, cumplirá los 66 años y el séptimo mandato en el mismo despacho que ocupa desde 1988, con lo que sumará 28 años en el cargo cuando termine su nueva etapa, en 2016.

La oposición considera que los comicios deberían haber sido convocados después de los Juegos de Londres, que terminan el 12 de agosto, tal y como se especifica en una orden ministerial de 2007. En consecuencia, el grupo encabezado por Ignacio del Río, exconcejal de Urbanismo de Madrid, pleitea contra el adelanto de la fecha por dos vías: la administrativa, con un recurso ante el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y la judicial, solicitando la suspensión cautelar de la votación en la Audiencia Nacional, que falló el día 15 en su contra pero abrió la posibilidad de “tramitar la suspensión solicitada” y, así, de que en un futuro se falle en contra de la legitimidad del proceso electoral. Eso, según fuentes federativas, es altamente improbable y no se sabrá hasta dentro de unos meses.

“Con respecto a las elecciones de 2008 nos interpusieron 12 recursos como este, argumentando que distintos aspectos del proceso eran ilegales, y 12 tribunales distintos fallaron a nuestro favor y dijeron que era correcto, en algunos casos, por cierto, imponiéndole el pago de las costas a la otra parte, por la temeridad y mala fe de sus acciones”, cuentan esas fuentes sobre el auto de la Audiencia, al que tuvo acceso este diario. “Este caso, desde nuestro punto de vista, es el número 13 de esa serie, el 12 más uno o el primero de una serie nueva… La Federación se personará la semana que viene, aunque el proceso se alargará en el tiempo, uno, dos o tres años. Hasta hace poco no se han cerrado los procesos que se abrieron en 2008”.

Del Río, exconcejal de Urbanismo de Madrid y exconsejero delegado de la candidatura olímpica de la capital para 2012, argumenta que la Federación debería haber programado las elecciones para los dos meses siguientes al fin de los Juegos Olímpicos de Londres, que terminan el 12 de agosto, como subraya una orden ministerial de 2007 para todas aquellas federaciones clasificadas para los Juegos, caso de la de fútbol. Manos Limpias, por su parte, ha presentado una denuncia por un presunto delito de prevaricación continuada contra Villar y Matilde García, exdirectora general del Consejo Superior de Deportes (CSD), que fue quien autorizó que se adelantara la fecha de los comicios. La Asociación Nacional de Entrenadores de Fútbol (ANEF) calificó la convocatoria de “opaca”. Finalmente, la Comisión delegada de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) se dirigió por carta a Villar para señalarle su “desconcierto" ante el "oscurantismo y falta de transparencia con la que se está llevando a cabo el proceso electoral”. Por ejemplo, siempre según su versión, que el reglamento electoral remitido se correspondiera al de las elecciones de 2008.

“No es justo”, argumentan desde el departamento jurídico de la Federación. “En la Audiencia sostendremos que también han adelantado sus elecciones las federaciones de natación, de tenis y de baloncesto, que como la de fútbol también estarán en los Juegos”. “Siendo una asociación privada, hemos publicitado la convocatoria de elecciones con anuncios en dos diarios de tirada nacional. Difícil que eso sea oscurantismo”.

Directo: Lazio, 1 – Atlético, 2

Los goles de Adrián (minuto 24) y Falcao (36) permiten al conjunto rojiblanco remontar el tanto inicial de Klose (18)

El seleccionador, en EL PAÍS

El seleccionador español recorre el diario y departe con los jóvenes estudiantes del Liceo Francés

“Me falta clase”

“Me falta clase”, reconoce sin tapujos Alan Dzagoev (Beslan, Rusia; 1990). Medipaunta de origen caucasiano, es la estrella emergente del fútbol ruso y está señalado por Mourinho como una de las grandes amenazas que le esperan al Madrid en Moscú en su duelo con el CSKA en la ida de los octavos, la próxima semana. Sin embargo, no duda en realizar un ejercicio de autocrítica que no es muy habitual en los futbolistas. Dzagoev renuncia al autobombo ante el escaparate del Madrid. Tiene 21 años y los cazatalentos de los grandes equipos occidentales le tienen ya como un futbolista de altos vuelos, pero él se resiste a admitirlo: “Los rumores sobre mí circulan, pero la clase de un jugador se aprecia en los pases. Los que no tienen errores, como Xabi Alonso, Xavi e Iniesta, son los que la tienen de verdad. Cuando empiece a jugar sin errores podré decir que tengo mucha clase. Ahora necesito trabajar y perfeccionarme, aún no puedo vivir solo de la clase”.

A Paulino Granero, el preparador físico almeriense que cumple ya dos temporadas en el club moscovita, no le sorprende ese exigente autoanálisis al que se somete Dzagoev. “Solo hay que verle trabajar, se entrena como un león y no es el típico mediapunta de baldosa o de 20 metros que solo juega para dar el último pase. Tiene una gran potencia aeróbica. Pasa de 13 kilómetros por partido y recorre muchos metros a alta intensidad. Es muy resistente y con buenos niveles de fuerza. Realiza muchas aceleraciones. Si lo normal es hacer 20 o 30, él supera con creces estas cifras. Se mete entre los defensas para robar, baja a recoger el balón, son 90 minutos para arriba y para abajo. En la Copa rusa jugó un partido contra el Zenit de pivote y se comió él solo a todo su centro del campo”. “Como buen caucasiano, Alan es muy educado, sobre todo con los mayores. Si hay un jugador sólo unos meses más mayor que él lo respeta mucho. Eso sí, en el campo no respeta a nadie, ni siquiera a mí en las pachangas”, asegura el exovetense Onopko, mano derecha del técnico Slutski.

Durante los días de enero en los que el CSKA se concentró en Campoamor (Alicante), el silencio y la mirada huidiza eran su pose habitual, aunque siempre tenía un saludo sobrio para los empleados del hotel. Solo se le vio alterado mientras presenciaba por televisión el partido de ida de la final de la Supercopa entre el Madrid y el Barça. Las dos bolas de helado que devoraba con fruición pudieron acabar en el suelo cuando Benzema inauguró el marcador. El resto de sus compañeros calló, pero su grito retumbo en el salón del resort. “El Madrid es el único equipo en Europa que puede pasar por encima del Barcelona. Nuestras posibilidades se centran en el partido de Moscú, en intentar algo al contragolpe. Si no ganamos el partido de casa, lo tendremos muy complicado. Somos un equipo con buenas individualidades en ataque y esa es una de nuestras bazas”, asegura. La marcha del delantero brasileño Vagner Love ha mermado ese potencia ofensivo: “Le vamos a echar mucho de menos, él nos ganó el partido contra el Inter. Si Vagner no está no sabemos crear nada en ataque. Era el número uno que para crear todos los ataques. Distraía mucho la atención de los defensas con sus movimientos para crear los espacios para Dumbia”.

La historia de Dzagoev en el fútbol se empezó a escribir con los pies colgados de una valla de los campos del Yunost Vladikavkaz: “Me sentaba allí todos los días para ver entrenarse a los infantiles. Yo tenía ocho y un día, el entrenador, que me veía siempre allí, me dijo que si quería entrenarme con ellos. Hasta los 12 años no me entrené con chicos de mi edad. Eso me dio carácter. En el campo no puedes mostrar que eres un flojo, aunque lo importante es que ese temperamento no perjudique a los intereses del equipo”.

Un Lyon decadente perdona al Apoel

Fue en el descuento de la primera parte cuando el Apoel acabó de delatar sus intenciones, también sus limitaciones. Había conseguido, al fin, llegar a la línea de fondo del Olympique y forzar un saque de esquina que acabó en falta lateral a favor. No se botó porque el árbitro señaló el descanso. Los jugadores del Apoel se abalanzaron sobre él, indignados. Para ellos pasar del medio campo era un triunfo. Nada de lo que habían mostrado hasta entonces delataba su currículo de equipo invicto a domicilio en la fase de grupos. Solo había mostrado orden, esfuerzo, renuncias e incapacidades.

Pero al Lyon tampoco le sobra talento para derribar paredes. Transita en el campeonato doméstico a 11 puntos del PSG y entró en los octavos de la Liga de Campeones tras una sospechosa hemorragia goleadora ante el Dinamo de Zagreb. Lejos de sus mejores días se sostiene sobre un híbrido que integra veteranos y noveles, valores emergentes como el veinteañero Lacazette. Solo él agitó, con un par de marchas más que los demás, una liza monocorde, a la que al Apoel jamás le importó darle ritmo, dispuesto como estaba a que los minutos transcurriesen sin noticias. Se apostó ante la frontal con sus dos líneas de cuatro, un mediapunta que no tocó bola (Trickovski) y Ailton, un delantero que siempre estuvo desconectado, una idea que dio varios pasos hacia atrás con el transcurrir de los minutos.

Necesitado de un nuevo aire, el Lyon se alimenta de tipos como Lacazette. Tras el descanso cambió de banda para partir desde la zurda y buscar el disparo a la salida del regate en lugar del centro. La primera vez que lo intentó envió la pelota a la red en una parábola que entró por el medio de la portería ante la inacción de Chiotis. Lesionado el joven talento, se apagaron las luces en Gerland. Nada invitaba al Olympique a guardar su meta, pero su falta de codicia fue clamorosa, tanto que acabó en su campo defendiendo su mínima ventaja ante un rival que solo tiro una vez a puerta.

Vuela el Madrid, se encoge el Barça

Al Barcelona se le ha ido escurriendo la Liga poco a poco, de forma continuada, descontando puntos en cancha ajena (16 de 33) con la misma cadencia que el Madrid los sumaba en todas partes, los tres últimos anoche después de otra remontada en el Bernabéu, esta vez contra el Levante (4-2) con un Cristiano Ronaldo de altos vuelos. A veces el Barça ha penalizado por errores propios, hay días en que el rival ha jugado mejor y tampoco le han ayudado los árbitros ni las lesiones. El ritmo endiablado del líder no permitía concesiones y los números dejan en mal lugar a los azulgrana, que han perdido dos partidos y empatado seis, un registro sorprendente respecto a años anteriores. Incluso el capitán, Puyol, ha dejado de ser un talismán después de 57 partidos invicto.

Enfrente, el Madrid es un competidor voraz con una pegada demoledora, simbolizada mejor que nadie en Cristiano, que marca de todas las maneras y suma ya 27 dianas en el campeonato. A cambio, el Barcelona ha ganado los tres títulos ya jugados y también los partidos más comprometidos, como dos de los tres que le han enfrentado al Madrid -el de la Liga en el Bernabéu y el de ida de la Supercopa-, circunstancia capital para evaluar la salud futbolística del plantel de Guardiola. La cuestión es que el Barça se ha convertido en un equipo selectivo. Mide sus esfuerzos y reparte sus recursos, lo que acostumbra a tener serias consecuencias en una competición tan regular como la Liga, el torneo por excelencia porque premia el trabajo diario frente a competiciones como la Copa o la Champions, más emocionantes y también caprichosas.

 El Barcelona se ha regulado en exceso, de manera que cuando ha querido reaccionar ya no llegó a tiempo, entregado ahora al Madrid, un equipo de un millón de recursos. La historia asegura que cuando un conjunto administra más que gobierna pierde tensión competitiva y disminuye su atención y presión. Los azulgrana se distinguían por su capacidad para jugar en cancha contraria, protagonizar ataques cortos y robar la pelota. Apretaban mucho y bien. Eran especialmente intensos. Ahora, en cambio han pasado a ser más contemplativos por el desgaste acumulado, un factor más determinante que la profundidad de la plantilla, las alineaciones, los arbitrajes o cualquier excusa, en otro tiempo superada. Y el Madrid ha saltado sobre un obstáculo tras otro hasta contar ahora con 10 puntos de ventaja.

El nudo del conflicto en el Barça está en saber cómo combatir el cansancio, motivar al equipo en las jornadas valle, entusiasmar al entrenador, no solo para acabar bien el campeonato, con independencia de la trayectoria del Madrid, sino también para mantener las expectativas en la Copa y la Champions. La autocomplacencia está prohibida, de ahí el mal humor de Guardiola por la flojera en la Liga cuando acaba de doblar el calendario. El desgaste afecta al equipo y también al entrenador, que se siente culpable por no dar con la tecla, no anticiparse al problema y no atinar en el equipo inicial. Él está convencido de que tiene a los mejores futbolistas del mundo.

Los jugadores están también con Guardiola. El rendimiento del equipo, en cambio, es desigual, de ahí las dudas sobre cómo debe despabilarse. Ya no es solo una cuestión de títulos, sino también de proyecto y filosofía. Ahora mismo no se sabe la dimensión del percance, así que se desconoce si se imponen medidas conservadoras o traumáticas o conviene desdramatizar las cosas y dejar que sigan su curso natural. El diagnóstico no es fácil: la hinchada se hace demandas que la prensa no responde por complicidad con el equipo o el club y la directiva se mantiene a la expectativa, como si no supiera que del roce nace el cariño, entregados todos a Guardiola como si hoy fuera Gary Cooper.

Así las cosas, convendría llegar hasta Guardiola y constatar si le queda energía para medio año o para una temporada más, si piensa en el equipo o en la plantilla, si ha dado con una nueva fórmula para activar a Messi o entiende que La Pulga necesita estímulos como Neymar, si hay que ser tolerantes o drásticos, si está fatigado o le mueve la ilusión por la fuerza que transmite La Masia. La Champions y la final de la Copa no admiten, mientras tanto, las distracciones de una Liga que lidera cómodamente el Madrid.

 

Un minero reanima a los artistas

Un joven minero chileno dispuesto a ser una celebridad reanimó al artístico Barça en Leverkusen. A veces, los mejores equipos, aquellos que se distinguen por su juego de salón, precisan de un futbolista diferente, capaz de cambiar dinámicas negativas. Nadie duda de la calidad del Barcelona. La mayoría de sus futbolistas son una celebridad. Ahora, sin embargo, andan preocupados desde que quedaran descolgados de la Liga. No es extraño por tanto que ayer jugaran con cautela y muy responsabilizados. Necesitan reencontrar al famoso Messi. Mientras, los partidos pasan y se requieren valientes como Alexis.

 

La agresividad del chileno fue la mejor terapia para combatir la tristeza del equipo y especialmente la de su amigo Messi, que cerró el partido con un gol después de tirar una pared con Alves. Busca reprogramarse el Barça y jugadores como Alexis ayudan a combatir la melancolía. A partir de la imperfección, los azulgrana aspiran a volver a ser algún día perfectos y Messi quiere volver a ser Messi. Hoy están al inicio, o si se quiere a mitad de camino, suficiente para ganar al Bayer, un equipo con muchos pies y menos cabeza. Nada mejor que mirar a la alineación para entender los males del Barça. Hay jugadores que no están finos, y el entrenador señaló a Piqué, al que mandó a la tribuna en una decisión sin precedentes en los tres años de jerarquía azulgrana. También se cuentan futbolistas que entran y salen, magullados por tanta tralla, como Xavi, descartado por culpa del sóleo. Y en los momentos difíciles se impone la experiencia y la polivalencia, la de Adriano por ejemplo, en lugar del atrevimiento de jóvenes con la chispa de Cuenca y Tello, que completaron un banquillo íntegramente de la cantera, a excepción de Pinto.

No es fácil jugar bien sin Xavi, al menos como acostumbra el Barça, porque el volante marca el estilo, impone la pausa, mastica la jugada para que la pelota llegue a pies de Messi. Ni resulta sencillo sacar la pelota del área y tirar la línea de pase sin la determinación de Piqué. El equipo azulgrana, sin embargo, recuperó una de sus versiones más reconocibles y académicas con la presencia de Busquets, Cesc e Iniesta. Apretados por la defensa y auxiliados por Messi, los centrocampistas del Barça gobernaron el partido desde la salida, nada que ver con sus anteriores actuaciones. Los azulgrana desplegaron el rondo, se aseguraron la posesión del balón, maduraron a conciencia el encuentro y procuraron acabar cada jugada para no facilitar el contragolpe del Bayer, exigido en su propia cancha y confiado exclusivamente a un fútbol muy directo. No había noticia de los porteros bajo el aguanieve. La concentración defensiva del Bayer era tan extrema como la paciencia del Barcelona. El partido se convirtió en un thriller que incluso hipnotizó a la hinchada.

Tocaban y tocaban los azulgrana, sin posibilidad de acelerar ni de desequilibrar, pendientes de las rupturas de Alexis. Iba y venía el chileno, amagando y profundizando, esperando un pase filtrado de los volantes o de Messi. Una y otra vez corría el campo a través y no había manera de que le llegara el cuero por la excelente aplicación de la zaga local. Hasta que decidió convertirse en el origen y final del gol: le robó la pelota a Kadlec, tocó para Messi y se desmarcó a la carrera, para habilitar el pase al espacio de la Pulga. Recibió la bola el chileno, la controló y la metió por entre las piernas de Leno. A la primera acertó el Barça. Ocurrió cuando presionó y fue valiente, en el momento en que perdió el miedo y atacó al portero. Antes quiso evitar cualquier frivolidad y a menudo fue excesivamente prudente. No quería asumir riesgos y necesitaba recuperar sensaciones. Había como un pacto en la cancha por el que no se podía rifar ningún balón sino que se imponía encontrar a Alexis. Y así ocurrió con el 1-2, después de una asistencia de Cesc. La combatividad del chileno resultó decisiva para rescatar de un apuro al Barça, sometido a ratos por el poderío del Bayer, un equipo que ataca en oleadas, con arrebatos e intimidación.

Los alemanes regresaron hechos una fiera del vestuario y no pararon hasta empatar. Atacaban todos. A nadie le extrañó que la jugada del empate fuera protagonizada por los laterales: Corluka y Kadlec. No pararon ni cuando recibieron el segundo tanto de Alexis y rozaron el empate en tres ocasiones, todas salvadas por un excelente Valdés. Al Barcelona le llevó un buen rato controlar el partido, evitar el ir y venir propuesto por el Bayer. Hasta que reapareció la figura goleadora de Messi y puso el 1-3 en honor de su amigo Alexis. Un minero que triunfa en un equipo de artistas.

 

El ‘síntoma Piqué’

El Barcelona regresó ayer de Colonia con el sóleo derecho de Xavi dañado y la cara de cabreo de Piqué. El padre del jugador, que viajó con el de Cesc Fàbregas, departió durante un momento con Manuel Estiarte, la persona de máxima confianza de Pep Guardiola en el vestuario del Camp Nou. La charla, protagonizada por los tres, fue informal, nada protocolaria. No hay tema que comentar desde el Barça. El club se remite a las declaraciones amorosas del entrenador después de que descartara al central para el partido contra el Bayer Leverkusen. 

Guardiola reitera públicamente su admiración hacia Piqué. Le tiene por un futbolista especialmente competitivo, único para la salida del balón, vital para la suerte del equipo, como ya quedó constancia la pasada temporada. "Sin Piqué, se nos caía el invento", llegó a afirmar el segundo entrenador Tito Vilanova en una entrevista concedida a este diario en junio pasado. Protagonista del curso, el defensa central azulgrana acabó tan fatigado que aprovechó muy bien las vacaciones y le costó en verano ponerse en forma para la actual temporada. Todavía no la ha recuperado.

No anda fino Piqué y de alguna manera Guardiola le señaló en el Bayer Arena. El entrenador es muy exigente con el futbolista y el martes le hizo saber, cuando ni siquiera le sentó en el banquillo, que tenía que espabilar y, sobre todo, precisaba centrarse en el juego. Ambos mantienen una relación muy directa, alguna vez incluso tensa, siempre franca. Quiere el técnico que Piqué esté siempre a punto, como corresponde a uno de los mejores centrales del mundo, y no sea tan selectivo en sus actuaciones. Acostumbra a ser decisivo en los partidos de gran calado y se abandona a veces en los de menos cartel.

Así ocurrió, por ejemplo, en Pamplona, y de ahí que seguramente el entrenador quisiera picar al futbolista en la Liga de Campeones. Fuentes próximas al técnico sostienen que Guardiola posiblemente no sabía que Piqué había tenido un accidente en un aparcamiento antes de ir hacia Colonia. Incluso aventuran que, de saberlo, igual le hubiera dejado en el banco y no en la tribuna.

Al entrenador no le ocupa la relación de Piqué con Shakira, y en el equipo azulgrana coinciden en que el jugador se organiza mejor desde que vive en pareja y tiene una vida más estable. Incluso recibe regularmente clases sobre economía. Alrededor de los mejores futbolistas siempre hay mucha leyenda urbana, y más en el caso de Piqué, que siempre cuenta con los consejos de Puyol y ha perdido el contacto diario con Milito, que nunca le dejó pasar una.

Guardiola, como cualquier entrenador, solo le pide que siempre esté a punto para jugar al límite mientras que el vestuario a veces considera que el técnico es más duro con él que con cualquier otro jugador. El entrenador quiso que se visualizara que no contaba con Piqué para enfrentarse al Bayer para estimular la competencia de la plantilla. Ya no se trata de rotar para dar descanso a los presuntos titulares, sino de elegir en cada partido a los mejor preparados. Hasta el momento se daba por seguro que Puyol y Piqué formaban el dúo perfecto en el eje de la zaga. También lo tenía muy claro Mascherano. Ahora, en cambio, las cosas han variado con el mensaje enviado por Guardiola al vestuario a partir de Piqué, que guarda silencio, más enfadado que preocupado.

No hay más ego consentido en el vestuario del Camp Nou que el de Messi, que ya lleva diez partidos consecutivos jugando los noventa minutos. El argentino mejoró en Leverkusen actuaciones pasadas como la de Pamplona. También recuperó su condición de indiscutible el portero Valdés y se constató que Mascherano funciona mejor de central que de medio centro. Las reapariciones de Busquets e Iniesta han aliviado por lo demás la mecánica del juego y ahora mismo solamente hay cierta inquietud por la evolución de la lesión de Xavi. Guardiola intenta que cada cosa vuelva a su lugar y se muestra feliz por el éxito en Bayer Arena de Alexis.

El chileno y Cesc, los dos fichajes de la temporada en el Barça, se han integrado muy bien en el vestuario y en el equipo. El problema está ahora en saber gestionar el papel del núcleo duro del vestuario, más desgastado y exigido después de cuatro años.

 

Un balón por jabalina

Rory Delap, irlandés de 35 años, simula leer Winnie de Pooh en un programa de Sky Sports mientras recuerda que fue uno de esos estudiantes durmientes en las últimas filas de la clase. "Los profesores eran muy aburridos", dice Delap, campeón juvenil de jabalina años antes de convertirse en centrocampista de brega, como tantos otros del Stoke City, aunque especialista único en los saques de banda: alcanza los 38 metros y los 60 kilómetros por hora en una trayectoria plana del balón. Principal amenaza hoy para Guaita, el portero del Valencia, experto en el juego aéreo, listo para evitar que el delantero Crouch, de 2,02 metros, y el central Shawcross, de 1,96, rematen los centros con las manos de Delap.

"Es una ventaja injusta porque utiliza un arma que no es del fútbol", se opuso Arsène Wenger, técnico del Arsenal; "yo cambiaría la norma y haría los saques de banda con los pies. ¿Por qué no? Le daría velocidad al juego". "Es una onda humana", reconoció David Moyes, entrenador del Everton después de haberlo sufrido en dos de los tantos del Stoke en la campaña 2008-09.

Decimotercero clasificado en la Premier, el Stoke no vive su mejor momento, pero se aferra al estilo directo imprimido por el galés Tony Pulis, de 53 años, entrenador desde los 19. El día que falleció su madre, el 13 de septiembre de 2010, lunes, Pulis irrumpió en la segunda parte en el banquillo del Stoke frente al Aston Vila, siendo ovacionado por el estadio Britannia. Pulis ascendió al Stoke, lo mantuvo en la Premier y el año pasado alcanzó la final de la Copa inglesa, perdida ante el Manchester City, de donde adquirió el derecho a disputar esta Liga Europa.

El técnico galés se empeñó en firmar a Delap en enero de 2007 poco después de que este se hubiera roto la tibia en un choque ante el Sunderland, de donde venía cedido. El 13 de septiembre de 2010, Delap jugó su partido número 300 en la Premier, señal de su largo recorrido en el Carlisle, Derby County, Southampton, Sunderland y Stoke, además de sus 11 veces internacional con la República de Irlanda entre 1998 y 2004.

En el ritual de los saques de banda, Delap arranca desde las vallas publicitarias, da cuatro pases cortos y uno largo para equilibrarse. La zona lumbar y los hombros ayudan a impulsar la pelota. Con el inconveniente para los defensas de que no hay fuera de juego posible cuando la pelota viene desde un saque de banda. Eso permite al equipo atacante poblar el área. "Es muy difícil de defender", explica César Sánchez, portero del Villarreal, ex del Tottenham. "El público se vuelve loco con los saques de banda. No he visto una cosa igual". Hay una catapulta preparada en la banda.

 

La herencia de Mussolini

"Negro bastardo, los hinchas del Lazio te odian", escribió uno. "Eres un mono enorme", añadió otro. Estos fueron los mensajes que recibió el delantero Djibril Cissé en su cuenta de twitter por parte de dos tifosi, poco después de que se marchara al QPR londinense. Los insultos llegaron de dos individuos aislados, tan tachados por la sociedad como aplaudidos por los Monteverde, el grupo radical y ultraderechista del club romano. Fue, en cualquier caso, un recordatorio de que en el Lazio -que se bate hoy con el Atlético (19.05. Cuatro) en la ida de los dieciseisavos de la Liga Europa- sigue latente el caldo de cultivo fascista. Una herencia que nació el 6 de octubre de 1929, el día que Benito Mussolini se hizo socio del club al pagar una cuota de membresía de 1.000 liras. "El racismo nos da asco, forza Lazio es nuestro cántico", entona el Olímpico. No así la curva norte, donde se ubican los ultras, donde los episodios fascistas y antisemitas, por repetidos y alarmantes, han cosido la etiqueta negra del club. Algo que choca con la idea fundacional de la entidad.

Oficial en la Guerra Italo-Abisinia, Luigi Bigiarelli -atleta y fundador del club- rechazó desde 1896 la violencia y encontró en el atletismo la paz que ansiaba. Todo empezó cuando le negaron la participación en la carrera Giro di Castel Giubileo porque necesitaba estar inscrito en una sociedad. "¿Por qué no creamos una?", preguntó a sus cuatro amigos. Días después, el 9 de enero de 1900 nació el Lazio, de color azul claro y blanco en honor a los JJ OO de Grecia. Un grupo que defendía la fraternidad y universalidad. Unos años más tarde llegó Mussolini y tras él, el fascismo.

Fue el Duce el que contagió el grito de "¡Boia chi molla!" ["verdugo el que abandone la lucha"] que todavía se escucha en el Olímpico cuando se miden al Roma y al comunista Livorno. Un rugido acuñado en los Fasci di Combattimento, núcleo del Partido Nacional Fascista de Mussolini. Todo eso lo absorbió Giorgio Chinaglia, el siguiente héroe lazial, de 1969 a 1976. Apodado Giorgio Long John, nombre del pirata Longh John River de la Isla del tesoro de Stevenson, Chinaglia fue delantero de Italia en Alemania-74, segunda línea de rugby, presidente del Lazio, Cosmos y Ferencváros, cantante, entrenador, representante... Pero sobre todo fue y es fascista y laziale.

Como explica Guy Chiappaventi en Pistole y palloni, jugó en un Lazio triunfal y polémico, donde el vestuario estaba dividido en dos ?"o con Chinaglia o con Gigi Martini",?, y donde llevar pistola era una obligación. Pero Long John se ganó a la afición porque en los derbis celebraba los goles bajo el manto colérico de los hinchas del Roma. De paso, forjó un vínculo perenne con los cuatro fundadores de los Comandos Monteverde Lazio-74, los Irriducibili. Tanto es así, que en 2006 les convenció para amenazar a las esposas de los directivos para que le vendieran el club con una empresa falsa. Aunque John ya fue presidente del Lazio en 1983 y lo descendió, la afición estuvo meses pidiendo su regreso. Es la grada que dejó en herencia Mussolini, la de la extrema derecha.

Por eso no extrañó que en 1992, después de que el Lazio venciera al Roma, la grada devolviera la camiseta que les regaló a pie de campo Aaron Winter, el primer jugador negro en la historia del club, además de judío. Tampoco chirrió en el derbi de 1998 una pancarta en la que rezaba: "Auschwitz es vuestra patria; los hornos, vuestras casas". En 2000, la grada defendía a Mihajlovic, un ídolo por su ideología xenófoba y fascista. Y en 2001, cuando el Roma ganó la Liga, se leyó: "Equipo de negros, grada de hebreos".

También una mañana de 2001, las calles de Roma amanecieron con numerosas pintadas racistas. "Liverani, sucio negro". Resulta que el club había fichado al segundo jugador negro en su historia. Pero, caprichosa la grada, no todos fueron vilipendiados. A Verón, que tiene tatuado a Che Guevara y siempre fue adorado. Pero los ultras, que en duelos claves pueden llegar a 6.000, siempre prefirieron el tatuaje con la efigie de Mussolini que llevaba Di Canio que con 20 años, su primer gol en un derbi bajo la afición del Roma, al más puro estilo de Chinaglia. A los 36, cuando regresó, no racaneó en saludos romanos, tipo Mussolini. Ahora, Konko, Diakité y Makinwa, jugadores negros del equipo, no reciben insultos. Pero a Klose sí que le mostraron una pancarta en la que se leía "Klos mit uns", en referencia al eslogan militar utilizado por los nazis Gott mit uns (Dios con nosotros). "La política debe quedarse fuera del estadio", respondió Klose. Sus goles le perdonan. Algo que no ha ocurrido con frecuencia en el Olímpico desde ese 6 de octubre de 1929, cuando Mussolini pagó 1.000 liras.

Ibra castiga la inocencia del Arsenal

No hay peor escenario para cometer errores que un estadio italiano. Allí las pifias se suelen pagar con goles en contra porque forma parte de su cultura futbolística castigarlas con severidad. Esa virtud tan italiana la sufrió el Arsenal, que una vez más se deshizo en una gran cita. La etiqueta de equipo blando que le cuelga se impuso en San Siro sobre todas las buenas intenciones que adornan su propuesta. Le esperó el Milan en su campo con parsimonia, con un punto de sobrado, sin meterle el ritmo que se le presupone a un equipo local en un partido de ida de la Copa de Europa. No le hizo falta para machacar la inocencia de los gunners y dejar la eliminatoria franca.

No hay peor escenario para cometer errores que un estadio italiano. Allí las pifias se suelen pagar con goles en contra porque forma parte de su cultura futbolística castigarlas con severidad. Esa virtud tan italiana la sufrió el Arsenal, que una vez más se deshizo en una gran cita. La etiqueta de equipo blando que le cuelga se impuso en San Siro sobre todas las buenas intenciones que adornan su propuesta. Le esperó el Milan en su campo con parsimonia, con un punto de sobrado, sin meterle el ritmo que se le presupone a un equipo local en un partido de ida de la Copa de Europa. No le hizo falta para machacar la inocencia de los gunners y dejar la eliminatoria franca.

Nadie como Ibrahimovic para explicar ese punto de falso pasotismo que exhibió el equipo de Allegri. Desde su frialdad y su elegante manual gobernó el partido. Lo hizo con esos detalles técnicos que desafían la ley de la gravedad, que entusiasman porque se intuyen inalcanzables para un tallo que roza los dos metros. Un control y una dejada por allí, un regate en una cuadrícula por allá. Todo tan exquisito como dañino para una defensa que nunca se enteró de qué iba el partido.

Tuvo el Milan la paciencia del cazador que sabe que tarde o temprano la presa cometerá un desliz. Allí estaba Nocerino para aprovechar un error en el pase del Szczesny y habilitar a Boateng. El gol del ghanés explicó su evolución de mediocentro a mediapunta llegador. Lució zancada para el desmarque a la espalda, durmió el balón con el pecho y lo engarzó con un derechazo tremendo.

A los futbolistas de Wenger se les encogió el pie desde los primeros toques y ese gol, con apenas diez minutos disputados, agrandó su desnaturalización. Ni Arteta, ni Walcott, ni Ramsey aparecieron. Mucho menos Van Persie, víctima principal de que su equipo no se reconociera con el balón. Solo tuvo un par de ocasiones francas de reafirmar su estado de gracia con el gol y se las sacó Abbiatti cuando la tunda ya estaba certificada por los dos goles de Robinho. El primero, tras una concesión de Sagna, que le regaló contemplativo la espalda a Ibrahimovic. El sueco le puso un globito a media altura a Robinho para que lo picara de cabeza. El segundo tanto del brasileño finiquitó al Arsenal. Otro ejercicio de ternura defensiva en su propia frontal que permitió a Robinho armar con tranquilidad un disparo templado, raso y ajustado.

La paliza la cerró Ibrahimovic con otro de sus regates de bailarín que forzó el penalti que deja la vuelta para un milagro. No perdonó y finiquitó la inocencia del Arsenal.

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