César hace justicia al Valencia
El Valencia se marchó de Gijón sin saber muy bien si maldecir su suerte o celebrar el punto . Bordeó el desastre en un comienzo de partido frenético, dominó después el partido con puño de hierro y estuvo a punto de quedarse sin nada en el último suspiro, cuando Bilic corrió en solitario al encuentro de César. El portero ganó la partida y salvó a su equipo de una derrota difícilmente explicable.





